La Navidad es una festividad mágica y esperada, caracterizada por elementos que la hacen única: los vistosos alumbrados, la deliciosa comida, la calidez de nuestros seres queridos y, sobre todo, la alegría de dar y recibir regalos.
Hace generaciones, los niños despertaban emocionados para descubrir juguetes tradicionales bajo el árbol, como trompos, yoyos o baleros. Luego, las muñecas, los coches y las figuras de acción se convirtieron en los favoritos. Sin embargo, esas épocas han quedado atrás. Hoy vivimos en la era del Santa Claus digital.
¿Qué significa esto? Los regalos más deseados ya no giran ni ruedan, sino que conectan. Smartphones, tabletas, consolas de videojuegos y computadoras, que ya figuraban entre los más populares según Statista hace algunos años, ahora dominan la lista navideña.
Esto no es sorprendente, ya que la tecnología forma parte esencial de nuestra vida cotidiana. Además de entretenernos, nos conecta con otros, facilita la comunicación y enriquece el aprendizaje.
Además de las festividades y tradiciones, la Navidad en México también se refleja en cifras impactantes. Durante los últimos meses del año, los mexicanos concentran cerca de una tercera parte del consumo tecnológico anual. En particular, las últimas siete semanas destacan por las promociones, el aguinaldo y el espíritu de dar, que impulsan significativamente la compra de dispositivos y servicios tecnológicos.
Un ejemplo claro es el servicio de telefonía móvil. Este año, se estima que este segmento generará más de 350 mil millones de pesos, de los cuales casi un tercio se concentrará en los últimos tres meses.
Otro aspecto que registra un incremento notable es el consumo de datos móviles.
Durante esta temporada, el deseo de estar en contacto con amigos y familiares lejanos lleva a un uso promedio de casi 7 GB por persona al mes. Esto responde a la creciente cantidad de dispositivos conectados y a la necesidad de estar en línea para actividades como videollamadas, streaming de películas navideñas o compartir momentos especiales en redes sociales, entre muchas otras.
Los smartphones se han convertido en uno de los regalos más deseados de la temporada navideña. Estos dispositivos inteligentes van mucho más allá de ser simples herramientas de comunicación: permiten ver videos, tomar fotografías, realizar compras, administrar cuentas y redes sociales, y sí, también hacer llamadas.
Por ello, más que un lujo, se han vuelto un artículo indispensable en la vida cotidiana. Esta creciente necesidad se refleja en las cifras de ventas, que destacan la relevancia del mercado móvil durante esta época del año. Aquí algunos datos interesantes:
Estos datos confirman que, en 2024, el mercado móvil es quien realmente llena el costal de regalos del Santa Digital.
Los videojuegos ocupan un lugar destacado bajo el árbol navideño, porque son un regalo ideal no solo para niños, sino también para jóvenes y adultos. Este amplio atractivo ha impulsado al segmento a consolidarse como uno de los favoritos durante la temporada festiva.
En los últimos cuatro años, el cuarto trimestre ha representado, en promedio, el 36% de las ventas anuales de videojuegos. Para 2024, se espera que esta cifra supere el 40%, marcando un nuevo récord.
Este crecimiento refleja el interés de los consumidores por este tipo de entretenimiento, y también la estrategia de las marcas, que reservan sus mejores ofertas y lanzamientos para esta temporada, aprovechando el espíritu festivo y el mayor poder adquisitivo de los compradores.
La evolución de los regalos navideños no es solo una cuestión de moda, sino un fiel reflejo de cómo la tecnología ha transformado nuestra manera de vivir y celebrar. Aunque los trompos, yoyos y baleros evocan recuerdos llenos de nostalgia, hoy en día los smartphones nos acercan a nuestros seres queridos, superando cualquier distancia, y nos brindan entretenimiento en formas que antes parecían inimaginables.
Este año, al colocar los regalos bajo el árbol, recuerda que lo esencial no está en si son digitales o tradicionales, sino en el acto de dar, compartir y fortalecer los lazos con quienes más queremos. ¡Feliz Navidad digital!